Primeros acercamientos rurales: instalado en su nueva tierra, desde muy joven fue peón rural empleado por la acaudalada familia Llanos Giménez, la cual contaba con campos en las zonas de Gálvez, San Eugenio y Arocena.
Contratista rural: allá por 1910, Tessa compró junto con un vecino Luis Usseglio una trilladora (que se supondría que es inglesa o alemana), que fungían como contratistas ya que Tessa contaba con 200 hectáreas de campo (compradas a los Llanos Giménez) y Usseglio con otra cantidad de hectáreas. Se estima, según menciona el bisnieto de Darío Tessa, que el valor de la trilladora saldría igual a la explotación entera de Tessa y Usseglio
El hobbie de joyero:aunque no para la venta, Tessa se destacó como joyero especialmente haciendo anillos, alianzas de casamiento, aros... joyería fina en general trabajando materiales como el oro, la plata y el platino.
Otras actividades incluían la reparación de armas y máquinas de coser, fabricación de pipas de raíz de rosal para fumar tabaco que él mismo sembraba, reparación de maquinaria agrícola de tiro y motorizada, reformas en arados, cuchilleria y afines.
La incursión mecanizadora: Debido al éxito que tuvieron como contratistas, tiempo después Darío Tessa se embarcó en la difícil empresa de crear y construir una cosechadora autopropulsada. Mucho tiempo después, en un lugar llamada "ramada" (donde se guardan maquinas agrícolas varias), familiares de 3° generación de Tessa encontraron moldes de madera en los cuales se vertía fundición para las piezas metálicas de las cosechadoras.
Ingeniosas técnicas de trabajo: Darío Tessa tenía la costumbre de sentarse sobre un tronco y con una rama de un árbol comenzaba a hacer rayas en el suelo, rodeado de sus tres hijos varones, a la sazón de esbozar un croquis para sus invenciones para después pasar a su escritorio donde dibujaba los planos. Eran los propios hijos los que hacian el grueso de los trabajos desde herreria hasta reparacion integral y puesta a punto de los motores Diesel y nafteros.
Las negativas a Vassalli, Bernardin y el enojo con Senor: Apenas se corrió la bola del invento, las 2 empresas de San Vicente y la de Firmat se interesaron rápidamente por esta máquina, yendo a visitar a Darío Tessa a su campo de Gálvez. La propuesta de Vassalli era la más decente en cuanto a lo comercial e industrial, pudiendo el creador ser accionista y/o vendedor de la máquina, pero Darío Tessa no quiso cambiar el presente que tenía de la actividad agrícola y tambera que desarrollaba con su familia para pasar a la industrial. Concretamente y en pocas palabras, la idea de Tessa con su invención fue que solo quería su maquina para trabajar su campo y nada más.
Extraoficialmente, Darío Tessa supo intercambiar correspondenciua escrita con Santiago Giubergia, sin mayores precisiones ni datos.
Otro fuerte impedimento fue la escasez de recursos y que tampoco tenía la infraestructura adecuada ni instalaciones como para producir las cosechadoras en serie.
Por informaciones de los descendientes de Tessa (Victoria Mosconi y de Ariel Mamy), la propuesta de Senor (muy similar a la de Vassalli) no solo no prosperó si no que el fabricante de San Vicente se atrevió a copiar los planos de la cosechadora para posteriormente fabricar sus cosechadoras al no patentar ni registrar Tessa su invención por falta de interés o quizá también falta de conocimiento sobre procedimientos legales. Es así que Senor fue durante muchísimo tiempo "mala palabra" dentro de la familia Tessa por estas acciones.
El legado y supervivencia fotos, testimonios escritos, unas herramientas de taller y por ahí cuadro colgado en el campo, especialmente en un comedor donde se podía llegar a apreciar un plano general y un despiece de la maquina vista de frente y de costado.
Agradecimiento especial a Ariel Mamy por la colaboración con los datos biográficos y familiares en general.












